BAJO PALABRA

Nuestra historia

Dar algo bajo palabra es darlo sin firma y sin respaldo, confiando en que el otro cumple. Eso es exactamente lo que pasa en esta mesa.


No hay tablero, dados ni árbitro. El juego se sostiene en la palabra de quienes se sientan a jugar. Cada mazo abre con un pacto que dos o más personas aceptan en voz alta.


Por eso el nombre va en singular. Palabras serían las cartas. Palabra es lo que se dan ustedes.


Creamos experiencias para acercar a parejas, amigos y grupos mediante preguntas, retos y conversaciones que una pantalla normal no sabe abrir.


Hay una sola regla que no cambia en ningún mazo: salen con más confianza de la que entraron, o el juego falló.